Confusión, uno de los peores estados en los que podría estar en este momento, confundir varios sentimientos, el no saber qué es lo que quieres, es más, no saber si hacer lo que quieres y lo que de verdad deseas o hacer lo que crees que sería correcto, solo sabes que no sabes que hacer… Llega un momento en el que te empiezas a plantear en si aquello que sientes o sentías se está convirtiendo en odio hacia aquella persona que se divirtió jugando con tus sentimientos atacando donde más duele, al corazón, pero siempre una pequeña parte de ti te dice que no es odio en si, lo que te vuelve a dejar confuso y a hacerte la mente un lio…
Darle vueltas al pasado y plantearte si hiciste bien en hacer aquello o hiciste mal porque ahora te arrepientes de todo, pero de nada sirve lamentarse por cosas que ya no tienen solución, y aun sabiendo que rara la vez que se den las segundas oportunidades, esperas a que esta sea una de esas veces y esperas y esperas, pero ese día cada vez lo ves más lejos y te decepcionas con esa persona y contigo mismo, por imbécil y pensar las cosas a la ligera y sin tiempo alguno. Por otra parte ¿y si las cosas están mejor así y no lo queremos ver? ¿qué pasaría entonces?...entonces sí que habría estado perdiendo mi tiempo en cosas inútiles y aparentemente sin sentido, porque como suelo decir “si las cosas suceden de una manera, será por algo” y puede que aún no encontremos ese “algo” por el que ha sucedido todo de esa forma, pero es tiempo, es nuestro amigo el tiempo quien acabará dándonos una respuesta cuando menos lo esperemos.
Después de un tiempo, empezamos a comprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y uno aprende que realmente puede aguantar que uno realmente es fuerte, tan solo hay que creer en nosotros mismos, independientemente de lo que piensen o digan los demás. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos sin pretender cambiarte una sola imperfección puede darte toda la felicidad que deseas. Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas. Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda la vida. Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace pero perdonar es sólo de almas grandes. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas. Con el tiempo te das cuenta de que en realidad, lo mejor no era el pasado, ni el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante…Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…
Nadie dijo que fuese fácil.

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